Nicholas Tarrier, enseña terapia cognitivo-conductual en la Universidad de Manchester.
Nuestros pensamientos afectan a nuestras emociones y, con ellas, a nuestra conducta. Así que, si modificamos nuestros hábitos de pensamiento, también corregiremos nuestros problemas emocionales y de comportamiento.
Voces amigas
Aunque sus argumentos terapéuticos son estrictamente racionales, Tarrier no logra evitar emocionarse cuando cita a sus pacientes con cariño y respeto, como si se sintiera enfermo y débil con ellos. Así logra que te alegres con él, aun sin conocerlo, por el universitario esquizofrénico que ha logrado controlar a sus voces –razonando con ellas– hasta poder trabajar como conductor de autobús. Escuchar cómo esas personas con enormes dificultades logran pequeños avances al enfrentarse a sí mismos anima a plantar cara también a nuestras pequeñas obsesiones, que, en contraste, resultan más ridículas que nunca. Si compartes tus grandes problemas, son menos tuyos y también menos grandes.
* Si queréis ver la entrevista clicad abajo:
No hay comentarios:
Publicar un comentario